14 enero 2013


Las interneuronas (que se mueve desde la parte inferior izquierda a la superior derecha en esta imagen) utilizan brazos pequeños para salir por sí mismos de una pieza de tejido cerebral embrionario que ha crecido durante dos días en una placa de Petri. (Crédito: Imagen cortesía de la KU Leuven).

Las interneuronas, células nerviosas que funcionan como “interruptores”, desempeñan un papel importante en el cerebro. Su formación y la migración a la corteza cerebral durante la fase embrionaria de desarrollo es crucial para el funcionamiento normal del cerebro. Un desarrollo anormal de las interneuronas y la migración puede conducir eventualmente a una serie de trastornos y enfermedades, desde epilepsia hasta enfermedad de Alzheimer.
Una nueva investigación de la Dra. Eva Seuntjens y la Dra. Veronique van den Berghe, del Departamento de Desarrollo y Regeneración (laboratorio Danny Huylebroeck de la Facultad de Medicina) en KU Leuven (Universidad de Lovaina) ha identificado dos proteínas, Sip1 y Unc5b, que juegan un papel importante en el desarrollo y la migración de las interneuronas a la corteza cerebral, un gran avance en nuestra comprensión del desarrollo temprano del cerebro.

Existen dos tipos de células nerviosas que son cruciales para el funcionamiento óptimo del cerebro. Las neuronas de proyección, el más conocido de los dos, hace conexiones entre diferentes áreas del cerebro. Las interneuronas, un segundo tipo, trabajan como atenuadores que regulan los procesos de señalización de las neuronas de proyección. La escasez o el funcionamiento irregular de las interneuronas pueden causar cortocircuitos en el sistema nervioso. Esto puede conducir a convulsiones, un síntoma común de muchos trastornos cerebrales. El mal funcionamiento de las interneuronas, incluso, parece jugar un papel en la esquizofrenia, el autismo y enfermedades neurodegenerativas tales como la enfermedad de Alzheimer, de Parkinson y ALS.

Los investigadores sólo recientemente han entendido cómo los diferentes tipos de neuronas se forman durante el desarrollo embrionario. Durante el desarrollo temprano del cerebro, las células madre forman las neuronas de proyección en la corteza cerebral. Las interneuronas se forman en otras partes del cerebro. Estas interneuronas luego migran a la corteza para mezclarse con las neuronas de proyección. El Dr. Eve Seuntjens del laboratorio Celgen dirigidos por el profesor Danny Huylebroeck explica: "El viaje de las interneuronas es muy complejo: Su entorno cambia constantemente durante el crecimiento y no hay estructuras existentes, tales como vías nerviosas disponibles para qué puedan seguirlas."

La cuestión es cómo las interneuronas jóvenes reciben sus "direcciones" a la corteza cerebral. Varias proteínas juegan un papel en esto, dice el Dr. Seuntjens. "Hemos cambiado el gen que contiene el código de producción para la proteína Sip1 en ratones para que esta proteína ya no se produjera durante el desarrollo del cerebro en los ratones, la migración de las interleucinas hacia la corteza cerebral nunca se llevó a cabo. Ellas no podían encontrar el camino.
Eso tiene que ver con las señales de guía, sustancias que repelen o atraen a las interneuronas y así dirigirlas en la dirección correcta, las interneuronas las encuentran en su camino hacia la corteza cerebral. Sin la producción de Sip1, las interneuronas ven las cosas a través de una lente demasiado fuerte, por así decirlo. Ellas ven demasiadas señales de alto y se bloquean. Ese lente demasiado fuerte es la proteína Unc5b. Unc5b es desactivado por Sip1 en ratones sanos. Hay varios factores que se sabe que influyen en la migración de las interneuronas, pero Unc5b es la primera proteína que hemos aislado que ahora sabemos que debe estar apagado para que la migración de interneuronas avance sin problemas. "
El siguiente paso es para estudiar este proceso en las neuronas de los seres humanos. "Ahora que hay técnicas para crear células madre a partir de células de la piel, podemos imitar el desarrollo de las células madre en interneuronas y el estudio de lo que puede salir mal. A partir de ahí, podemos probar si ciertos medicamentos pueden revertir el daño. Todo esto permanece aún en el horizonte, pero se puede ver que el foco de la investigación sobre muchos trastornos cerebrales y enfermedades está desplazando cada vez más al desarrollo de la primera infancia, ya que podría ser una causa donde se puede encontrar. "

La nota original se puede ver en esta liga.

El artículo original se puede encontrar en esta liga.
¿Qué te parece?

8 comentarios:

  1. Es sorprende este tipo de investigaciones.

    ResponderEliminar
  2. La neurología siempre es fascinante y encontrar una vez más el papel tan importante que realizan las proteínas como guía demuestran lo continuos avances de la ciencia en el ser humano. mas artículos como este!

    ResponderEliminar
  3. Con este articulo me doy cuenta de que las proteínas son esenciales para el cuerpo como en este caso que ayudan a las interneuronas a realizar una mejor función en el cerebro.Muy interesante.

    ResponderEliminar
  4. Un artículo de gran interés!! ya que de las neuronas depende el buen funcionamiento de nuestro cerebro, por eso es muy importante su estudio para detectar y prevenir futuras enfermedades.

    ResponderEliminar
  5. Unc5b, sin duda una proteína que es muy importante en el desarrollo de las neuronas y su buen funcionamiento, espero se profundicen los estudios en esta área y que se puedan revertir los daños a nivel cerebral en el embrión.

    ResponderEliminar
  6. Es impresionante imaginar que se esta un poquito más cerca de poder prevenir estos padecimientos.

    ResponderEliminar
  7. Valla como celulas tan pequeñas se encargan de cosas tan complejas como lo es el cerebro interesante articulo

    ResponderEliminar
  8. Muy interesante, debido a que gracias a este estudio se puede iniciar con la busqueda de poder evitar el desarrollo de enfermedades mentales, o bien curarlas..

    ResponderEliminar

  • RSS
  • Delicious
  • Digg
  • Facebook
  • Twitter
  • Linkedin
  • Youtube
  • Archivo del Blog