14 abril 2011


Patricia López de la Gaceta de la UNAM,  entrevistó al Dr.  Juan Rafael Riesgo Escovar, he aquí una parte del reportaje:  Para estudiar los mecanismos de comunicación celular, el proceso de cicatrización y el origen y desarrollo de nfermedades como el cáncer y la diabetes, la UNAM cuenta con el banco de moscas más grande del país. Esa singular colección biológica se conforma de mil cepas mutantes de la especie Drosophila melanogaster, también llamada mosca de la fruta, conocida entre los biólogos porque desde hace un siglo se utiliza como modelo de experimentación genética, debido a su pequeño genoma (descifrado en el año 2000), formado por cuatro pares de cromosomas y unos 13 mil 600 genes.

Juan Rafael Riesgo Escovar, del Instituto de Neurobiología, junto con sus colaboradores, genera mutaciones en los insectos y los intercambian con otros grupos de investigación en México, Estados Unidos, Japón e India. Miden de uno a 1.5 milímetros, son embriones durante 10 días y se desarrollan como adultos para completar un ciclo de vida de mes y medio; además, comparten con muchos animales mecanismos básicos como la transducción de señales, formas de comunicación celular que traducen señales del medio externo y hacen posible que no vivamos aislados y desarrollemos procesos como gusto, olfato y vista, explicó en entrevista el científico. Si quieres leer el reportaje completo sigue la siguiente dirección: http://www.dgcs.unam.mx/gacetaweb/2011/110411/gaceta.pdf
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1 comentario:

  1. la pequeña D. Melanogaster con todo y sus 1000 mutaciones, jamas me imagine que tuviese tantas mutaciones, cierto es que en clase vimos varias, pero el numero es sorprendente y claro.. como modelo es esplendida. Con esta nota me hace amar la genética y las mutaciones que pueden ser inducidas

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