El sistema inmune se basa en una intrincada red de señales de alarma, objetivos y frenos de seguridad para determinar cuándo y qué atacar. Los nuevos resultados sugieren que los científicos pueden ser capaces de combinar los datos de secuenciación de ADN con su conocimiento de las causas y los objetivos que establecen las alarmas inmunes para desarrollar con mayor precisión vacunas y otras inmunoterapias para el cáncer (crédito de la imagen: Washington University en St. Louis).


