Secretos evolutivos de los cactus foliosos: La historia de Leuenbergeria y el desafío de la rosa de Bayahibe 🌵🌸
Entrada escrita por: Dra. América Nitxin Castañeda Sortibrán y Dr. Marco Antonio Carballo Ontiveros (Facultad de Ciencias, UNAM).
¿Sabías que no todos los cactus son columnas llenas de espinas en desiertos áridos? En los bosques secos neotropicales habita un grupo sumamente especial: los cactus foliosos (Leuenbergeria), linajes ancestrales con hojas bien desarrolladas. Entre ellos destaca la Rosa de Bayahibe (Leuenbergeria quisqueyana), la flor nacional de la República Dominicana.
Un estudio filogenómico reciente, publicado en la revista Caribea (Encarnación-Piñeyro et al., 2026), desentraña los orígenes biogeográficos, los sistemas sexuales y la diversidad genética de estos fascinantes cactus, ofreciendo claves críticas para evitar su extinción.
🌎 Un viaje desde el continente hasta las Antillas
A través del análisis de 355 loci nucleares, los investigadores lograron construir un cronograma preciso de la historia evolutiva de Leuenbergeria:
Origen continental: El linaje de Leuenbergeria emergió en el norte de Sudamérica (Andes del Norte) durante el Oligoceno tardío - Mioceno temprano (hace unos 30,5 millones de años).
La conquista del Caribe: En el Mioceno medio-tardío (hace aproximadamente 10,5 millones de años), un evento de dispersión a larga distancia —probablemente mediado por aves o murciélagos frugívoros— llevó a estos cactus desde el continente hacia la porción oriental de La Española. Desde allí, se produjo una dispersión secundaria hacia Cuba.
Aislamiento e islas antiguas: La diversificación interna en La Española estuvo moldeada por la antigua configuración tectónica de la isla, que históricamente estuvo compuesta por múltiples paleoislas separadas por canales marinos.
🌺 El riesgo de la dioecia en especies insulares.
A diferencia de las especies continentales de Leuenbergeria, que son monoicas (flores hermafroditas), todas las especies insulares de las Antillas Mayores evolucionaron hacia la dioecia: existen plantas exclusivamente masculinas y femeninas.
El dilema evolutivo: Aunque la dioecia obliga a la fecundación cruzada, en poblaciones pequeñas y fragmentadas se convierte en un riesgo reproductivo enorme.
Un caso dramático de este dilema es la Rosa de Bayahibe (L. quisqueyana), clasificada como un paleoendemismo:
Su única población silvestre conocida en la costa de Bayahibe cuenta con solo 22 individuos adultos.
¡Solo se conoce una planta hembra silvestre! Y esta se encuentra a aproximadamente 3 kilómetros del grupo de los 21 machos restantes, en una zona fuertemente presionada por el desarrollo turístico.
🧬 ¿Qué es la diversidad genética y por qué es vital?
La diversidad genética se refiere a la variedad de información genética (variaciones en el ADN, los genes y los alelos) presente entre los individuos de una misma especie. En el contexto de la biología de la conservación, funciona como el «escudo protector» de las plantas:
Capacidad de adaptación y resiliencia: Una especie con alta diversidad genética posee una reserva de variantes genéticas que le permite adaptarse a cambios ambientales, como sequías, el aumento de la temperatura o el ataque de nuevas enfermedades y plagas.
Salud poblacional (Heterocigosidad): Cuando la diversidad genética es baja, aumenta el riesgo de endogamia (cruzamiento entre parientes cercanos), lo que puede reducir la fertilidad, aumentar las malformaciones y mermar la capacidad de supervivencia global (depresión por endogamia).
Factores locales sobre el pasado
En el estudio de Leuenbergeria, la variación genética se evaluó mediante estimaciones de heterocigosidad individual. Sorprendentemente, los niveles de heterocigosidad no estuvieron ligados ni al sistema sexual, ni a la condición de ser insular, ni a la antigüedad del linaje. Esto demuestra que la diversidad genética actual de estos cactus está siendo moldeada principalmente por procesos demográficos recientes y la fragmentación del hábitat.
Por ejemplo, la Rosa de Bánica (L. marcanoi), que habita en formaciones kársticas protegidas de difícil acceso, conserva los niveles más altos de heterocigosidad. En cambio, las poblaciones muy reducidas y perturbadas por el ser humano presentan una vulnerabilidad genética crítica.
🛡️ ¿Qué nos enseña la a para su conservación?
La integración de la filogenómica, la biogeografía y la genética poblacional demuestra que los esfuerzos tradicionales ex situ (como los jardines botánicos) o las campañas de concientización no son suficientes por sí solos.
Para evitar la pérdida irreversible de linajes únicos y asegurar la preservación de su variabilidad genética, es urgente:
Priorizar la conservación y la restauración in situ de sus poblaciones silvestres.
Proteger estrictamente los microhábitats fragmentados del Bosque Seco Tropical.
Promover programas de polinización asistida y de reintroducción planeada para superar las barreras de la dioecia en poblaciones diezmadas.






