12 agosto 2014

La mosca de la Antártida, el único insecto conocido originario del continente blanco, cuya larva es capaz de sobrevivir dos inviernos seguidos en condiciones extremas, posee un genoma "minúsculo", el más pequeño jamás identificado en un insecto, descubrieron los biólogos.

Cada invierno, las larvas de esta mosca sin alas (belgica antarctica) que vive en formaciones rocosas de la península antártica, pierden la mitad de su peso. Resisten igualmente a los vientos violentos, de hasta 140 km/h, a una concentración de sal elevada y a radiaciones ultravioletas intensas. Llegada al estado adulto, la mosca áptera apenas vive poco más de una semana, es decir el tiempo necesario para reproducirse y poner los huevos indispensables a la continuación del ciclo biológico de su especie.


Esta noticia fue publicada en el periódico "La Jornada" el 12 de agosto de 2014.

Si quieres leer el artículo de "La Jornada" has click aquí.


Si quieres leer el artículo original publicado en Nature Communications titulado "Compact genome of the Antarctic midge is likely an adaptation to an extreme environment" has click aquí 
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1 comentario:

  1. Genial, seguro que su estudio nos da alguna clave de como es posible la vida en circunstancias extremas.

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