30 julio 2012

La vejez en las abejas: Un asunto reversible

Publicado por Diego Armando lunes, julio 30, 2012

Todos tenemos la noción de que la capacidad de aprender nuevas cosas en los animales se ve mermada con el paso del tiempo. Pero en 2009, un equipo de científicos de la Universidad Técnica (Technische Universität) de  Berlin, demostraron que, en el caso de la abeja común (Apis mellifera), una abeja veterana puede volver a tener un cerebro joven. Los investigadores encontraron que al cambiar su rol social, las abejas de más edad pueden mantener intacta, o incluso mejorar su capacidad para aprender: cuando los científicos forzaron artificialmente a un grupo de recolectoras a revertir su condición de nodrizas, descubrieron que su capacidad para aprender mejoró, demostrando así la remarcable plasticidad en sus circuitos cerebrales.

En un principio, todas las obreras inician su vida social cuidando de la reina y las larvas. La mayoría de aquellas que serán recolectoras, comienzan a salir en busca de polen y néctar cuando tienen unas tres o cuatro semanas de edad. Al asumir su nuevo papel, comienzan a envejecer rápidamente, pues es una tarea que requiere un enorme gasto de energía; sus cuerpos y alas comienzan a deteriorarse y pierden la capacidad de aprender nuevas cosas. La mayoría de las abejas recolectoras mueren después de dos semanas de comenzar con su nuevo papel. Por otro lado, aquellas obreras que se mantienen dentro de la colonia, alimentando y cuidando a las larvas y la reina, incluso si tienen la misma edad que sus hermanas recolectoras, parecen no tener problemas con seguir aprendiendo cosas nuevas (y sus cuerpos lucen más jóvenes).  

A principios de Junio de este año, otro grupo de científicos perteneciente a la Arizona State University, publicó los resultados de otro experimento de intercambio de roles entre obreras de Apis mellifera. Durante su experimento, los científicos removieron todas las abejas nodrizas más jóvenes de una colmena, dejando sólo a la reina y las larvas. Cuando las abejas recolectoras regresaron a su hogar, la actividad disminuyó por varios días. Después, algunas de las viejas recolectoras volvieron a buscar comida, mientras otras se ocuparon de la colmena y las larvas. Los investigadores descubrieron que después de 10 días, cerca del 50% de las abejas que volvieron a ser nodrizas habían aumentado significativamente su habilidad para aprender nuevas cosas. Pero el equipo, a diferencia de su antecesor, logró ir un paso más allá. Cuando compararon los cerebros de las abejas que habían mejorado respecto a las que no, encontraron que dos proteínas habían variado. Encontraron a Prx6, una proteína presente también en humanos que puede servir como protectora contra la demencia (incluyendo enfermedades como el Alzheimer), y descubrieron a  la chaperona que protege a otras proteínas de ser dañadas cuando el cerebro u otros tejidos son expuestos a estrés a nivel celular.

Ambos grupos de trabajo coinciden que la abeja es un muy buen modelo de estudio para entender los procesos degenerativos del cerebro así como las enfermedades asociadas a ello. Con sus investigaciones, han demostrado que el desempeño social de los animales repercute fuertemente en su desempeño cognitivo. Los científicos sugieren que deben de realizarse otros experimentos con mamíferos como ratas para investigar si los mismos cambios moleculares que presentan las abejas pueden ser inducibles socialmente en humanos.

Puedes ver el resumen  (en inglés) del artículo de 2012 aquí.

¿Qué te parece?

2 comentarios:

  1. Me resulta interesante como es que las abejas se adaptan a cuidar a la abeja reina y las larvas.
    las abejas que no salen del panal viven mas?

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  2. wow es increíble que una abeja tenga la capacidad de regenerar su cerebro y que las condiciones del medio afectan el envejecimiento de las abejas recolectoras ..

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